for children with signs of autism or other developmental conditions
Prevención de Conductas Problemáticas
Entrenamiento en Comunicación Funcional – Cómo Hacer Solicitudes
Probablemente, la habilidad más importante que los niños pueden aprender para prevenir conductas problemáticas es cómo comunicar de manera efectiva lo que quieren y necesitan. Muchas conductas problemáticas se vuelven innecesarias cuando los padres logran entender claramente lo que sus hijos desean y requieren. Seguramente ya estás intentando hacer esto, y aquí te ofrecemos algunas estrategias adicionales para ayudar a tu hijo a comunicar lo que quiere sin caer en conductas problemáticas.
Por eso, dedicamos gran parte de los primeros módulos de este programa a enseñar a los niños a hacer solicitudes usando el gesto de señalar (apuntar con el dedo) acompañado de contacto visual, o utilizando el Sistema de Comunicación por Intercambio de Imágenes (PECS).
Algunos niños no desarrollan el habla al mismo ritmo que otros y tienen dificultades para aprender a hablar incluso con terapias especializadas. Para estos niños, aprender a comunicarse señalando, usando PECS o simplemente pidiendo ayuda con un gesto o signo sencillo es especialmente importante.
Incluso si decides no usar el sistema PECS, puede ser útil tener de 5 a 6 imágenes en una tabla de velcro que representen frases básicas como: “Quiero…” “Ayuda” “No” “Terminé” “Descanso.” Aqui hay algunas fotos qu epuedes usar:
I want:
Help:
No:
All done:
Break:
Aun los Niños Que PUEDEN Hacer Solicitudes Tienen Dificultad Cuando Están Molestos
Es importante recordar que a algunos niños les cuesta hacer solicitudes de forma adecuada cuando están molestos, aunque sepan cómo hacerlo. Esto es especialmente cierto si la habilidad de hacer solicitudes es nueva y todavía requiere mucho esfuerzo.
Por eso, es muy recomendable ayudar a tu hijo a hacer una solicitud tan pronto notes las primeras señales de frustración o molestia. Puedes hacerlo dándole su libro de PECS o preguntándole: “¿Qué quieres? o “¿Qué necesitas? Si tu hijo habla un poco, puedes darle un apoyo verbal diciendo: “Di, quiero…” y dejar que él complete la frase.
Si crees que tu hijo se está molestando y sabes lo que quiere, es mejor que lo ayudes a pedirlo en lugar de dárselo inmediatamente. Así, tendrá más oportunidades para practicar sus habilidades de solicitud, incluso cuando esté frustrado o molesto.
Por ejemplo, si tu hijo se está frustrando porque quiere una galleta del gabinete de la cocina, puedes ayudarlo a pedirla dándole la imagen de la galleta para que te la entregue o ayudándolo a señalar el gabinete. Si habla un poco, puedes animarlo a decir “Galleta” o “Galleta, por favor.” Con el tiempo, aprenderá a usar estas habilidades incluso en momentos de molestia.
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Imagina que estás en el mercado y tu hijo está sentado en el carrito de compras. Caminan por el pasillo de cereales, y cuando llegas a la caja de su cereal favorito, él sonríe y se emociona. Al tomar la caja, él la alcanza pero comienza a fruncir el ceño al no recibir ninguna. Cuando la colocas detrás de él en el carrito, te observa fijamente, tal vez intenta alcanzarla, pero cuando no puede, empieza a molestarse y a hacer gestos de frustración. Si continúan caminando sin darle el cereal, probablemente se ponga triste y llore con desesperación y frustración.
Cuando tu hijo alcance por algo que quiere —como la caja de cereal en el carrito— ese es el mejor momento para detenerse y ayudarlo a pedirlo señalando o usando una imagen. Pero aunque pierdas esa primera oportunidad, si te das cuenta de que realmente quiere algo, aún puedes guiarlo para que haga la solicitud, por ejemplo, ayudándolo a señalar el objeto. Luego, refuerza esa conducta dándole una pequeña cantidad de lo que pidió.
Esto es útil incluso cuando no quieres que tome un bocadillo en ese momento, como mientras todavía están en la tienda. Es fundamental que aprenda a pedir lo que quiere, incluso cuando está molesto. Más adelante, podrás enseñarle a esperar o a entender instrucciones del tipo “primero hacemos esto, luego lo otro”. Pero hasta que comprenda esos conceptos, probablemente sea mejor abrir la caja de cereal ( o bolsa de patatas, lo que sea que quiera) y darle unos pocos trozos, antes que dejar que se frustre porque no puede comunicar lo que quiere. Piénsalo como una buena oportunidad de trabajar en como pedir algo cuando este alterado, ya que es una habilidad importante.
Aquí otro ejemplo. Imagina que estás en el parque con tu hijo en el cochecito. Ve a otro niño que está alimentando a los patos con migas de pan y se interesa mucho. Empieza a intentar salir del cochecito. Aunque sabes lo que quiere y podrías simplemente sacarlo, lo ideal es usar esta situación como oportunidad de aprendizaje. Podrías: Pedirle que señale a los patos y te mire. Ofrecerle su libro PECS para que te entregue la imagen “Pato” o “Salir.”
O bien, puedes indicarle que utilice un gesto para comunicarte que quiere que lo saques del cochecito, como por ejemplo, levantando los brazos hacia ti mientras te mira a los ojos.
Enseña Habilidades de Comunicación en el Entorno Natural
Aprovechar situaciones reales que ocurren durante las actividades diarias facilita el aprendizaje, ya que el refuerzo es inmediato y natural. Por ejemplo, sacar al niño del cochecito tras pedirlo correctamente es un refuerzo poderoso que enseña la conexión entre la conducta (hacer la solicitud) y el resultado deseado.
Prepara un Libro de PECS Especial para Salidas
Si usas PECS, es importante anticipar los lugares que visitan con frecuencia, como el parque, y preparar imágenes relacionadas con las cosas que le gustan en ese sitio. Colocar estas imágenes en la parte frontal del libro PECS le da las palabras necesarias para expresar lo que más quiere cuando estén allí.
Enseña a Pedir Turnos
Aquí tienes otro ejemplo. Supongamos que a tu hijo le encantan los carritos y ve que su hermano está jugando con uno de sus juguetes favoritos. Corre y se lo quita. En vez de regañarlo, aprovecha para enseñar. Suavemente quita el juguete y devuélveselo a su hermano. Luego, anima a tu hijo a pedir el juguete para jugar él también, señalando el juguete o usando una imagen que diga “mi turno.” Así estarás enseñando habilidades sociales importantes para compartir y esperar su turno (más detalles sobre cómo enseñar turnos en el Módulo 4).
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Por supuesto, esto requerirá que el otro niño esté dispuesto a trabajar contigo y acepte compartir el juguete cuando se le pida amablemente. Si es así, debes asegurarte de elogiar al otro niño y de que el juguete le sea devuelto lo más rápido posible. Una manera de hacerlo sería esperar hasta que el niño que está aprendiendo a comunicarse haya jugado con el juguete unos minutos, y luego hacer que el otro niño solicite su turno de la misma manera, por ejemplo, mostrando la imagen del juguete si estás usando imágenes, o señalándolo y pidiendo su turno. Por supuesto, también necesitarás provocar a tu niño para que devuelva el juguete y luego recompensarlo por hacerlo.
Si tu niño ya puede decir algunas palabras, está bien simplemente provocarlo para que pida el juguete usando palabras. Pero aquí hay una ventaja de usar PECS: PECS enseña a los niños a captar la atención de su compañero de comunicación (ver el Módulo 13 sobre PECS para más detalles) antes de hacer solicitudes, y esto ayudará mucho a que el niño tenga éxito cuando haga el esfuerzo de pedir cosas de una manera apropiada.