Prestar Atención a los Adultos

Probablemente, la cosa más importante que quieres que tu niño pequeño aprenda es que los adultos son importantes, gratificantes y divertidos para interactuar. Puedes saber cuándo un niño se siente conectado con los adultos. Él los busca y sonríe cuando los ve. Se les acerca o va hacia ellos cuando está feliz.

También, cuando el niño está asustado, triste, tiene hambre o le duele algo, sabe que los adultos pueden hacerlo sentir mejor. Encuentra a los adultos reconfortantes además de divertidos. Querrá estar con ellos cuando esté infeliz. Observa cómo este niño pequeño corre hacia su propia madre cuando se lastima, incluso cuando otro adulto está tratando de hacerlo sentir mejor.

Cuando los niños se sienten conectados con los adultos y están interesados en ellos, quieren que los adultos que son especiales para ellos les presten atención. A los niños les gusta mostrar cosas a los adultos y esperan con entusiasmo la reacción del adulto. En el siguiente video, Jack, que tiene casi 2 años, quiere asegurarse de que su madre lo está mirando y dice: “¡Mírame, mamá!”

La mayoría de las ideas en este módulo son maneras de enseñar al niño un conjunto de habilidades durante las actividades o rutinas cotidianas. Algo realmente importante sobre este tipo de enseñanza es que aumenta la cantidad de tiempo que el niño pasa interactuando con los demás. Enseñar al niño a prestar atención a los adultos importantes en su vida es un buen lugar para comenzar.

Prestar atención significa observar lo que el adulto está haciendo. Observa cómo esta niña pequeña se queda cerca de los adultos, jugando y observándolos.

Incluso los niños muy pequeños prestan atención a los sentimientos de los adultos. Observa cómo el adulto está fingiendo estar triste, y ambos niños comienzan a alterarse.

 Mira cómo este niño pequeño está mirando directamente a los ojos de la maestra. Aquí está de nuevo, mirando a otro adulto.

En el siguiente video, la maestra está empujando al niño en el columpio. Fíjate cómo cada vez que el niño deja de mirar, la maestra detiene el columpio y espera el contacto visual antes de darle otro empujón. Tan pronto como él le presta atención, ella vuelve a empujar el columpio. ¡De esta manera, está haciendo que el contacto visual funcione como el “botón de encendido y apagado” de la diversión!

Para ayudar a que tu hijo quiera interactuar más, pasa tanto tiempo como puedas haciendo cosas interesantes con él. Busca maneras de hacerlo sonreír y reír. Y consuélalo cuando esté triste.

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