Instrucciones Claras y Dominio
En este módulo le daremos pasos para enseñar de manera eficaz durante sus sesiones de aprendizaje más estructuradas. También le daremos pautas para llevar un registro del progreso de su hijo en el aprendizaje de nuevas habilidades y de las muchas cosas que ha aprendido bien. Terminaremos esta sección con consejos para ayudar a su hijo a mantener las nuevas habilidades que aprende y a utilizarlas en muchos lugares y situaciones. Para este módulo, comience con La importancia de dar instrucciones claras y sencillas, que se encuentra a continuación. A continuación, trabaje en cada una de estas secciones en el orden indicado. Al final de cada sección, encontrará un enlace a la siguiente.
El momento también es importante
El ABC de la enseñanza conductual
El concepto de dominio y seguimiento del progreso
Los conceptos de mantenimiento y generalización
Módulo 10: Instrucciones claras, dominio y generalización. Cuestionario
La importancia de dar instrucciones claras y sencillas
Durante las primeras sesiones de aprendizaje, es importante utilizar un lenguaje muy sencillo. Por ejemplo, puede decirle a su hijo que «se siente», «se levante» o «le dé la cuchara». Intentamos utilizar el menor número de palabras posible para transmitir el mensaje. Así, en lugar de decir «Vale, ahora quiero que pongas la cuchara en la taza», podemos simplemente darle la cuchara al niño, señalar la taza y decir solo «pon» o «dentro».
Si su hijo ya entiende un lenguaje más complicado, como «Toca la imagen de la cama, por favor», no hay problema. Puede utilizar un lenguaje más natural. Pero si no está seguro de cuánto entiende su hijo, o si cree que entiende bastante pero parece que se pierde cuando utiliza frases largas, mantenga sus instrucciones muy sencillas. Por ejemplo, en ese caso, podría decir solo «toca la cama» o incluso solo «cama». De esa manera, podrá oír las palabras importantes y no se confundirá con palabras adicionales.
A veces no es necesario dar instrucciones. El contexto será tan bueno como una instrucción. Por ejemplo, un niño debe aprender a decir adiós con la mano cuando alguien le dice adiós con la mano primero. Esto se aprende sin que se le diga que lo haga. Una vez que su hijo sepa lo que usted quiere que haga en una situación concreta, haga que practique prestando atención y respondiendo correctamente. Esto es así incluso cuando no se utiliza una instrucción específica para cada intento.
En el siguiente videoclip, la profesora está trabajando la imitación con objetos. En el primer intento, da la instrucción «Haz esto» mientras muestra la acción. En los siguientes intentos, solo muestra lo que quiere que haga y luego le mira con expectación, para indicarle que está esperando su respuesta. Cuando él responde correctamente, ella lo refuerza. Observe que cuando él no responde en uno de los intentos, ella hace una pausa de 2-3 segundos y se mantiene tranquila. Se asegura de que él está prestando atención y vuelve a realizar la acción. A continuación, lo refuerza con entusiasmo por responder correctamente.
Cuando los niños no entienden gran parte de lo que les dicen, es natural que presten poca atención a lo que dicen los demás. Utilizar un lenguaje sencillo y claro ayudará a su hijo a entender lo que le dice. Esto es válido tanto en las sesiones de aprendizaje especiales como en el entorno natural. Cuanto más entienda, más probable será que le preste atención cuando le hable.

