Incluir a Otros en el Juego

 Cuando juegas con tu hijo, quieres que él te incluya de alguna manera, incluso si es solo mirándote. Si tu hijo ya sabe cómo imitar, es posible que descubras que si juegas justo al lado de él, con el mismo tipo de juguete, él te imitará. Intenta alternar entre imitar su juego y demostrar nuevas formas de jugar con el juguete. Eso podría ser suficiente para hacer que él cambie su atención entre su juego y el tuyo.

A veces pensamos que estamos jugando bien con los niños si nos sentamos a su lado y narramos sus acciones. Esto significa que seguimos hablando sobre lo que están haciendo. Pero esto no fomenta la interacción de ida y vuelta.

Cuando juegues con tu hijo, piensa: “¿Podría estar haciendo lo mismo si yo estuviera en otra habitación?”

 Si la respuesta es “sí,” tal vez tengas que trabajar un poco más. Asegúrate de que te esté prestando atención y mirando tu cara y tus acciones. Intenta llevar un control aproximado de cuánto tiempo juega tu hijo con un juguete antes de mirarte o incluirte de alguna manera. Si pasa más de un minuto, puedes decir, “¡Mi turno!” con un tono de voz juguetón. Luego, con una gran sonrisa, toma el juguete y ponlo sobre tu cabeza o haz algo divertido o tonto con él. En cuanto él te miré, devuélveselo y di, “¡Tu turno!” O, podrías intentar ser el “guardían” de los juguetes. Por ejemplo, cuando juegues con juguetes que tienen piezas, puede que tengas que mantener todas las piezas detrás de tu espalda o en tu regazo. De esa manera, tu hijo tiene que mirarte o señalarte cuando quiera una.

En los siguientes dos videos, observa cómo la maestra atrae el interés del niño hacia el juguete. Luego, lo utiliza para conseguir contacto visual y proporciona toda la ayuda que el niño necesita para usar el juguete. En el segundo video, la maestra también ayuda al niño a señalar la siguiente pieza del rompecabezas.

EMPEZANDO A HACER FANTASÍA

 Otra cosa importante en la que trabajar es ayudar a tu hijo a empezar a entender y disfrutar del juego de fantasía. Puedes hacerlo demostrando juegos de fantasía muy simples. Podrías fingir beber de una taza que el niño vea vacía o fingir alimentar a una muñeca o peluche durante las comidas o meriendas. O justo antes de la hora de dormir, puedes ayudar a tu hijo a poner una de sus muñecas o peluches a dormir y darle un beso de buenas noches. Cuando hagas estas cosas, asegúrate de mostrarle a tu hijo que el juego de fantasía es divertido y que te estás divirtiendo al fingir cosas con él, como se muestra en el video a continuación.

Observa cómo la maestra actúa cada acción para el niño. Luego, lo guía, cuando es necesario. También lo refuerza por imitar su juego de fantasía. Lo hace respondiendo con entusiasmo y ampliando el tema del juego.

Aquí tienes otra idea para introducir la idea de fingir. Si algo sucedió que provocó una reacción emocional en tu hijo, puedes volver a representar esa situación con él. La emoción puede ser positiva o negativa. Asegúrate de esperar hasta después de que se haya calmado. Actuar una escena similar con una muñeca puede ayudar a tu hijo a entender lo que ocurrió. También puede ayudarle a comprender la idea de la fantasía. Por ejemplo, supongamos que tu hijo se cayó y se golpeó la rodilla, lloró. Después de consolarlo y de que se sienta mejor, podrías representar esa situación con una muñeca. Podrías hacer que la muñeca se caiga y llore, luego besar la muñeca en su supuesta herida. Podrías hacer que tu hijo bese la supuesta herida de la muñeca y ayudarte a ponerle una curita. Luego dirías, “Ahora se siente mucho mejor”.

El Módulo 14 tiene mucha más información sobre el desarrollo del juego de fantasía y cómo ayudar a tu hijo a entenderlo y disfrutarlo.

FOMENTAR LA IMITACIÓN

 La imitación es una habilidad fundamental maravillosa. Si un niño puede imitar tus acciones, será más fácil para él aprender a fingir, y aprender palabras. También podrá aprender habilidades como alimentarse solo y vestirse solo. Por ejemplo, puede verte usar una cuchara o tenedor y luego imitarte con su propia cuchara o tenedor. Puede aprender a hacer cosas como lanzar o patear una pelota de la misma manera.

Puedes demostrar acciones muy simples, como levantar los brazos para mostrarle a tu hijo lo que debe hacer mientras lo vistes. Cuando tengas su camiseta lista para ponerle, levanta ambos brazos en el aire. Luego di, “Brazos arriba” con una voz alegre. Si él te imita, felicítalo con entusiasmo y dale una caricia o algo más que le guste. Haz esto antes de ponerle la camiseta. Si no intenta imitarte, ayúdalo tomando suavemente sus manos y levantándolas hacia arriba. Luego, felicítalo como si lo hubiera hecho todo él mismo. Intenta nuevamente algunas veces antes de ponerle la camiseta. Pero recuerda, para que un niño te imite, primero debe prestarte atención.

Puedes buscar muchas oportunidades a lo largo del día para que tu hijo imite tus acciones. Por ejemplo:

  • Si tienes partes de una cocina de juguete, como una olla y una cuchara de juguete, o incluso una olla muy pequeña, colócala en tu propia cocina mientras cocinas para que tu hijo pueda “cocinar” a tu lado.

  • Si tu hijo tiene un juguete que parece una aspiradora, anímalo a usar su aspiradora mientras tú usas la tuya.

  • Dale a tu hijo su cepillo de dientes mientras tú te cepillas los tuyos.

  • Déjalo “ayudar” cuando arregles cosas por la casa y trabajes en el jardín.
Anima a tu hijo a copiarte siempre que estés haciendo algo que creas que le puede gustar.

En el siguiente clip, observa cómo la niña más pequeña está imitando a su hermana mayor y a su madre. Ellas están fingiendo tener una pequeña fiesta de té. Debido a que esta niña ya tiene habilidades de imitación, trabajar en el juego simbólico con ella es fácil y divertido.

Si tu hijo puede imitar sonidos y palabras, esto ayudará mucho a enseñarle a decir las palabras de las cosas que quiere o quiere mostrarte. Por ejemplo, podría estar señalando una taza de jugo o dándote una imagen de jugo para pedirlo. En este caso, puedes darle un modelo verbal de la palabra “jugo” para que la imite. De esta forma, puede practicar diciendo la palabra “jugo” mientras la pide con un señalamiento o una imagen.

O bien, supongamos que estás afuera y un avión de vuelo bajo pasa por encima. Tu hijo lo está mirando atentamente. Podrías señalar el avión o animar a tu hijo a hacerlo. Luego di, “¡Avión!” o “¡Aeroplano!” Di la palabra claramente y un poco despacio. Asegúrate de enfatizar el primer sonido de la palabra. Incluso si tu hijo no imita el modelo, muestra tu entusiasmo con una gran sonrisa. Quieres que sepa que estás disfrutando de compartir la experiencia con él.

CAMBIAR UNA RUTINA DE UNA MANERA DIVERTIDA

Una vez que un niño ha aprendido una rutina, puede encontrarlo sorprendente y divertido si empiezas la rutina de la misma manera que siempre, pero luego haces algo diferente. Esta es una forma divertida de captar la atención de tu hijo. También mantiene su interés en prestarte atención. Por ejemplo, podrías intentar poner solo una pulgada de agua en la bañera o usar una cuchara ranurada para servir sopa. Cuando captes su atención, haz un escándalo al respecto. Di algo como: “¡Ay, mamá es tan chistosa! ¡Olvidó toda el agua!” o “¡Mamá es tan chistosa, esa cuchara no va a servir!” Esto lo ayudará a prestar atención a lo que estás haciendo. También desarrollará su sentido del humor.

INVOLUCRAR A OTROS MIEMBROS DE LA FAMILIA

Si tienes un niño mayor en casa que puede hacer algunas de estas actividades con él, es posible que tu pequeño disfrute hacer estas actividades con su hermano o hermana mayor. Hacer las actividades con otros adultos también ayudará. Un segundo padre, un pariente, una niñera o un amigo cercano pueden participar. Esto ayudará al niño a ganar otras relaciones cercanas. También aprenderá a llevar los sentimientos y habilidades que estás fomentando a otras personas.

Hacer los juegos y rutinas con más de una persona debería ayudarle a ser más flexible con esas habilidades. También debería hacer que use las habilidades con más frecuencia y en diferentes tipos de situaciones. Estos adultos familiares también pueden ayudar a mantener al niño feliz y socialmente comprometido cuando no estés cerca.

Si hay un hermano, amigo cercano o algún otro miembro de la familia que tenga una edad similar a la de tu hijo o esté dentro de un par de años, puede ser muy útil involucrar al otro niño en el juego al mismo tiempo. Esta mamá está ayudando al hermano del niño autista a jugar con él.

 Muchos niños tienen dificultades para compartir un juguete. En este caso, da a cada uno de los dos niños un juguete similar y haz que jueguen uno al lado del otro. Puedes darles a cada niño el mismo juguete si tienes dos. El beneficio de darle a los dos niños lo mismo para jugar al mismo tiempo, es que si tu hijo puede imitar a los demás, tendrá un buen modelo de juego. Si aún no imita a otros, podrías motivarlo a hacer algunas de las mismas cosas con el juguete que el otro niño hace, y luego alabarlo por hacerlo. ¡Esperemos que descubra que le gusta jugar con sus juguetes de estas nuevas formas! A veces, los niños que no están realmente interesados en prestar atención a los adultos, se interesan en prestar atención a otros niños.

TOMA DE TURNOS

 Enseñar a los niños a pasar su tiempo haciendo actividades que sean buenas para su desarrollo y darles mucha retroalimentación positiva por hacer estas actividades, contribuye en gran medida a prevenir conductas problemáticas. Enseñarles a los niños a tomar turnos y compartir golosinas y juguetes es una excelente manera de prevenir comportamientos problemáticos, como arrebatar juguetes de otros o tener rabietas cuando otro niño juega con un juguete favorito.

En el siguiente vídeo, verán cómo la madre del niño intenta compartir con él la actividad de construir una torre de bloques. Al principio, él golpea la torre y la derriba cada vez que ella añade un bloque. Ella, sin embargo, persevera y sigue animándolo a que participe. No le dice que no la derribe ni que espere. Simplemente continúa con el juego por turnos. Construyen una pequeña torre juntos y luego él disfruta derribándola.

Si tu hijo puede emparejar imágenes idénticas y le gusta jugar juegos de emparejar, puedes comenzar a enseñarle a tomar turnos con juegos de mesa simples. Los tableros de loto (o lotería en español) son muy útiles para esto. Cada niño tiene un tablero con imágenes. En la imagen de abajo, el tablero de cada niño tiene 6 imágenes. Coloca una copia de cada imagen en el suelo o en la mesa entre los tableros de los dos niños (mira la imagen abajo).

Luego, simplemente deja que los niños tomen turnos eligiendo una imagen que coincida con una de las imágenes en su tablero de loto y colócala sobre la imagen correspondiente, hasta que ambos tableros estén llenos.

Antes de que empiecen a jugar, decide qué niño irá primero, por ejemplo, lanzando una moneda o utilizando cualquier otro método que hayas usado antes. Asegúrate de que el niño que va segundo sepa que él será el primero la próxima vez.

Idealmente, deseas enseñar a tu hijo a hacerle saber al otro niño de quién es el turno. Si tu hijo puede decir las palabras “Mi turno” y “Tu turno”, y puede imitarte cuando modelas el lenguaje para él, ¡genial! Pero si tu hijo aún no puede decir palabras, todavía puede comunicar esto con gestos, colocando su palma abierta en su pecho para indicar “Mi turno” y señalando al otro niño para indicar “Tu turno”.

Otra opción sería que el niño utilice una imagen o ícono. En este caso, dale al niño que va a jugar primero, un ícono que muestre “Mi turno”. 

teacherspayteachers.com

Luego, tu hijo deberá tomar su turno antes de recoger el ícono de “Tu turno” y entregárselo al otro niño. 

teacherspayteachers.com

Otra forma de hacerlo sería colocar las imágenes sobre una superficie móvil, como una tabla de cortar liviana, en lugar de ponerlas directamente sobre la mesa.

Cuando sea el turno de tu hijo, pon el tablero con las imágenes frente a él. Después de que elija una imagen, invítalo a empujar suavemente el tablero con las imágenes hacia el otro niño. Después de que el otro niño tome su turno, pídele que empuje el tablero de vuelta a tu hijo y así sucesivamente.

También puedes combinar estos enfoques. Tu hijo puede usar palabras, gestos y/o imágenes en cualquier combinación que le funcione. Lo más importante es que comience a entender el concepto de tomar turnos. Quieres que aprenda que su turno llegará y que debe esperar pacientemente cuando aún no le toque.

Existen muchas otras actividades que promueven el tomar turnos o la reciprocidad. Estas actividades suelen requerir que los niños se miren entre sí o al menos que estén conscientes de lo que el otro está haciendo. Aquí hay algunas ideas. Puedes usar los gestos, palabras o íconos de “Mi turno/Tu turno” en muchas de estas actividades.

  • Jugar a “Veo veo” con libros: Usando un libro que tenga varias imágenes en cada página, los niños pueden turnarse para decir “Veo un [perro]”. Luego, el niño deberá señalar la imagen que haya nombrado.
  • Tomar turnos con juegos de mesa simples: Si tu hijo sabe cómo jugar a juegos con dados o una ruleta, pasar el dado o la ruleta de un niño a otro es una buena manera de indicar cuándo ha terminado el turno de un niño y comienza el turno del otro.
  • Decir y hacer (a veces llamado “Simón dice” o “¿Puede mamá?”)
  • Jugar a la pelota: Pasar un globo o una pelota grande y suave de un niño a otro.
  • Hacer rodar un camión de un lado a otro: Si tienes un pequeño camión de juguete, pon un pequeño dulce en la parte abierta del camión cada vez que se empuje de un niño a otro.  

Siguiente: Enseñar habilidades al nivel o ligeramente por encima del nivel actual de tu hijo